Welcome home

We sold our souls to rock n roll

sábado, 24 de marzo de 2012

El juego de la vida

Venimos a la vida llorando y envueltos en sangre, quizás como una paradójica metáfora de lo que ha de ser precisamente el final. Nacer es el primer atisbo inconsciente de la muerte.

No entendemos de qué va la vida ni mucho de lo que sucede alrededor, pero nos conformamos con demostrar que estamos vivos y coleando. Actuamos por imitación, como haremos más adelante pero en mayor grado y con más ganas.

Un día mamá y papá deciden que ya es tiempo de ingresar al mundo normal y nos alejan por unas horas del placer hogareño para llevarnos de paseo a un hermoso centro educacional que ha de ser nuestro primer encuentro con la doctrina represiva. Ya empezamos a mutar pero aún no lo hemos notado, tan preocupados en morder lápices y jugar con Legos o Rastis.

El colegio es el siguiente paso: sumar restar dividir multiplicar países y capitales sujeto verbo predicado y cosas que no, no nos van a servir jamás pero se empeñan en que las sepamos o terminaremos fuera del mundo occidental y cristiano (después la vida se encargará de dejarte afuera, pero serás un outsider educado)

Fin del colegio y hay que optar: que mierda querés estudiar? Yo nada, lo que hagan todos, supongo. Y ahí marchas, a donde te lleve el viento. Y claro, descubrís el maldito rock n roll y empezas a cuestionarte cosas. Si, el mundo no es lo que parecía allá lejos en  épocas de plastilina y hamacas. Duele ver que lo que parecía blanco y derecho es en verdad muy negro y jodidamente retorcido…Pero a la vez te alegra ser consciente de ello.  Y ya nada será lo mismo para vos…

Espiral ascendente-descendente de la vida.  Estudias, te enamoras, tocas la guitarra, primeros empleos que no te gustan pero tenés que cerrar la boca, salidas desopilantes, gente que te forrea, personas que hoy están y mañana se van,  tragos baratos en noches que estallan, locos que te dejan enseñanzas que durarán para siempre…  Te parece que eso jamás va a terminar pero otra vez te equivocas, estás viviendo un momento único e irrepetible aunque no te des cuenta. Querés que esa rutina que te aplasta se termine, pero lo que viene es aún más duro. Fin del colegio, y ahora qué pasa eh?

Tema uno, estudiar. Tema dos, trabajar. Combo loco: hacer ambas cosas. Combo suicida: hacer ambas y a la vez querer seguir vivo. Del modo que sea, pegas un laburo mejor-peor que el anterior, salís de trabajar y vas a ver a tu chica, de ahí a la facu y terminas reventado. Siesta en el bondi y a ensayar con tu grupo, ese que va a poner de patas para arriba al mundo. El que termina de patas para arriba sos vos, la mente no te da más y el cuerpo pide cambio urgente. Época de cambios: el alcohol da paso a otros vicios, peleas por la libertad pero laburas en una multinacional, amas con tu alma a tu chica pero querés matar a cada chica que ves por la calle, odias a tus viejos que no te entienden, y todo TODO T O D O el mundo te parece una mierda y querés poner una bomba que detone ambos polos.

El reloj va marcando el tiempo verbal: amar, mentir, pelear, sufrir, llorar, pensar, crear, volar, estallar, confiar, esperar, desesperar, y entender que ya no sos vos sino una bomba de tiempo metida en una carrera de la que nadie te contó y de la que no querés ser parte. Esto era al final? Quiero bajarme!

Te perdés en un mar de voces que dicen que hablan por vos, haces cosas que no querés pero no te queda otra, poco a poco vas perdiendo la energía pero seguís en pie aunque haya más motivos para colgar que para seguir. Conoces más y más personas que te alejan-acercan a la vida, y que mierda si esto ya no es vivir…

La persona indicada se cruza en tu vida y conoces la felicidad completa. La vida te alegra siendo padre y ya las cosas se ven distintas. No todo es odio y dolor, ver lo que engendraste te hace acercarte a aquello que tanto rechazabas cuando eras joven e intolerante. Tu vida ya no pasa por vos sino por ver a esa nueva vida que se parece y no a vos. Sos vos pero volviendo a nacer, como renaciendo después de la tormenta en un cuerpo extraño que a la vez podes ayudar a caminar y a sentir.

Volvés a llorar en soledad recordando los años idos, y ese tiempo que aunque lo añores no va a volver. La gente que estaba a tu alrededor ya no está. Los malos se fueron y los buenos también. Te duele ver como tus padres envejecen y se van despidiendo de la vida. Oscilas entre el dolor por verlos apagarse y la felicidad de ver tu descendencia empezando a volar. Haces las paces con el pasado y todo parece volver a como era en un principio.

Si, ese principio lleno de sangre y llanto vuelve a por vos. Los años no vienen solos, y la vida cobra caro tantas vivencias. Es el final, y mientras te apagas lentamente juras que si volvieras a vivir cambiarias tantas cosas. El círculo vuelve a cerrarse y pensas qué hubiera sido de vos si alguien te hubiera abierto los ojos o te hubiese contado acerca de este juego llamado “Vivir”.

La vida no se detiene a esperar a nadie, y tampoco te escucha cuando lloras. Estamos vivos y eso es lo que importa. Pero hay algo en nosotros, algo más fuerte que vos y yo y todos nosotros juntos, esperando el momento de salir a la luz, esperando que pegues un vuelco en tu vida y que ese destino que te espera sea distinto.



No crees que esto que estás leyendo acá es lo que necesitas para sacudirte y evitar ese destino cruel?


Dedicado al tipo que me despertó a la vida, John Graham "Woody" Mellor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario